¿Cómo percibo la función del tutor?
Creo yo que una de las primeras acciones de un tutor que quedaron registradas en los anales de la historia, la encontramos en el poema épico de Homero; la Odisea, documento en el que se narra que Odiseo antes de salir a la lucha de Troya encarga la educación de su hijo Telémaco a su amigo “Mentor”, personaje mítico que encarnaba en la tierra a la diosa Atenea, Mentor fue guía, consejero, compartió su experiencia y se convirtió en el responsable de la educación física, intelectual, social y espiritual de Telémaco, lo enseño a pensar y actuar por si mismo, según narra el poético documento. Desde esta recóndita herencia histórica del hombre, se nos permite rescatar el planteamiento de lo que pudiéramos construir como tutoría, así podemos decir que esta se circunscribe en características esenciales como: Valores (confianza y respeto), Rol del mentor (consejero, guía, conductor, liberador), Estrategias: compartir experiencia en el proceso enseñanza aprendizaje, Propósito: propiciar el aprender a pensar y actuar por si mismo. Como el anterior ejemplo podemos traer otros más hechos que han pasado por su trascendencia a ser eventos tutoriales de reconocimiento mundial, tales son los casos de la tutoría de Sócrates sobre Platón; de Lorenzo de Medici y Miguel Ángel; de Freud y Jung, entre otros. De esta manera podemos afirmar que tutoría no es una idea nueva, tampoco podemos aseverar que existe un concepto universal sobre ella, lo que si podemos asegurar y reconocer es que la tutoría se refiere a una relación importante entren dos individuos en el contexto educativo.
Así recuperando conceptos de varios proyectos institucionales sobre esta destacada labor podemos recuperar que la acción de tutoría se refiere a circunstancias como: la retención de alumnos dentro del medio escolar, la formación del tutorado para la vida, el prevenir y apoyar, estimular el esfuerzo cooperativo, catalizador problemático, soporte del proceso enseñanza-aprendizaje, acomodación y adaptación al mundo, entrenamiento para lo laboral y acompañamiento en el aprendizaje significativo. Por supuesto que no todo esta captado y dicho en estas palabras que se expresan, hay más ámbitos, conceptos y habilidades que comprende la propia tutoría como proceso dinámico y cambiante, pero eso si siempre con un común denominador, atender las necesidades y características de los individuos que se forman, que participan en esta relación: Tutor y tutorado.
En particular, sobre la experiencia vivida en nuestra institución, algunos retos y dificultades que se han encontrado en la implementación de programas tutoriales son: poca disponibilidad de tiempo por parte del tutor (siempre andamos a destajo para cubrir las cargas horarias y las responsabilidades de coordinación, gestoría y en algunas veces investigación, (así que esta actividad se va a un segundo y hasta tercer plano), incompatibilidad de caracteres (probablemente en el sentido de espantar al tutorado y este se aleje), falta de compromiso y expectativas diferentes entre tutor y tutorado (probablemente en el sentido del anterior, pero sobre todo alejado de la tolerancia y de la toma de conciencia de la importancia que reviste la tutoría)
Dentro de las fortalezas que reconozco para desarrollar el trabajo tutorial en esta experiencia virtual y en mi actividad docente cotidiana, pudiera ser la empatía, la tolerancia, el compartir y la amistad, generalmente me gusta relacionarme con los jóvenes, eso sí, siempre con respeto y apertura, (como "el chupirul", duro pero dulce) siempre con disposición para su duda o comentario
Un saludo compañeros y de antemano una disculpa por subir hasta este momento el documento pero entre la responsabilidad escolar (trabajamos los sábados con preescolar en la UPN y mi compromiso de padre para acompañar a mis vástagos a sus compromisos deportivos se me fue un poco el tiempo, ) Nos seguimos leyendo un abrazo cibernético para todos. Paco
¿Cómo me imagino al tutor ideal?
Antes que nada deberá ser un sujeto profesional, asumiendo que la formación continua no está en lo que le proveen los conocimientos de la materia que abordó el semestre pasado sino en la constante y necesaria circunstancia de observar que le demandan sus alumnos y la sociedad para en consecuencia asumirlo. El tutor ideal deberá centrar su visión en aceptar que es muy diferente la posición que asumió como docente de un grupo escolarizado, a la función que realizará como tutor, ahora sus dedos son su voz y como tal, antes que cuidaba la modulación y el discurso, ahora tendrá que tener en cuenta la ortografía, la coherencia y la cohesión de sus textos, tendrá que ser sensible a la lectura y a la confianza para conocer en las líneas a sus alumnos, por supuesto que deberá desarrollar un amplio conocimiento de las herramientas y recursos tecnológicos de las Tics, pero sobre todo una amplia sensibilidad y contacto con cada uno de sus tutorados para lograr en un medio rodeado de frialdad como lo es el medio electrónico, un entorno de calidez virtual humanista.
Paco
domingo, 5 de abril de 2009
¿Cómo percibo la función del tutor?
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